La nueva teoría de la publicidad sincera

Posted on mayo 4, 2008

3


pubsincera

Hoy cumplo 31 años, y alrededor de las doce del mediodía recibo en mi móvil una felicitación francamente inesperada. Bankinter me desea un feliz cumpleaños. Me quedo horrorizado.

No recuerdo muy bien en que momento rellené en sabe dios que formulario mi fecha de nacimiento. Supongo que lo habré hecho en muchas ocasiones. Incluso puede que sea un requisito indispensable para abrir una cuenta bancaria. Pero no es algo que desee recordar. Porque a mi no me aporta nada que un banco me mande un SMS felicitándome el cumpleaños. Es más: me sienta mal. Me jode. Me cabrea. Porque sé positivamente que a mi banco le da absolutamente igual mi felicidad o infelicidad, mientras éstas no influyan en mi nivel de ingresos medio en las cuentas contratadas con él.

Pasada mi desilusión inicial, me quedo pensativo y confuso, reflexionando un poco sobre las marcas, la publicidad, y esa macro anunciada nueva era del marketing que todos comentamos está llegando, o ya ha llegado, o va a llegar muy pronto. Entre una cosa y otra, no logro quitarme de encima cierta sensación de fiasco, de fracaso. Me pregunto a mí mismo como me sentiré dentro de 20 años, echando la vista atrás, repasando lo que he hecho con mi vida y, más en concreto, con mi trabajo.

Salgo de mi filosofada publicitaria existencial con muchas dudas, pero una certeza absoluta: La publicidad no va por buen camino. Y en un arrebato de clarividencia casi me atrevería a decir que “Kantiano”, me lanzo a construir los cimientos de la que podría ser una Nueva Teoría General de la Publicidad Sincera en base a varios axiomas básicos, indiscutibles e indemostrables (como debe ser).

Principios básicos e indiscutibles de la
Nueva Teoría General de la Publicidad Sincera

Axioma indiscutible número 1 (en 2 cómodos pasos y una conclusión)
Paso 1: La mayor parte de las personas que trabajan en publicidad están hartas de la mayor parte de la publicidad que hacen.
Paso 2: La mayor parte de las personas que sufren la publicidad están hartas de la mayor parte de los impactos publicitarios que reciben.
Conclusión: La mayor parte de los seres humanos estamos hasta las narices de la mayor parte de la publicidad.

Axioma indiscutible número 2
No existe ninguna revolución actualmente en el mundo de la publicidad. Hay un refinamiento del método, pero la esencia del proceso sigue siendo la misma: los publicistas hacemos todo lo que se nos ocurre para vender cualquier cosa, siempre y cuando esa cosa sea legal.

Axioma indiscutible número 3
La publicidad que conocemos hoy en día no es más que una etapa que hay que pasar para llegar a una época más inteligente de la sociedad en la cual los seres humanos no estemos bombardeados repetidamente por impactos publicitarios.

Me quedo bloqueado delante del ordenador releyendo los tres axiomas de esta seudo-teoría publicitaria que (recordemos) un SMS de Bankinter ha inspirado en mi. Poco a poco vienen a mi mente los miles de anuncios que he visto en mi vida, todas esas interminables pausas publicitarias, los pobres banners tristes que jamás me robarán un clic… y me digo a mi mismo: Todo esto, ¿No se podría empezar a hacer mejor?

El otro día, en el Sarao de febrero (www.creativesaraos.com: gran iniciativa) Daniel Solana comentaba que ojalá algún día toda la publicidad que viéramos fuera del nivel del spot “Balls” de Sony Bravia. Luego vimos el video de “Free Hugs” y luego nos fuimos cada uno a su casita, con ese extra de motivación que siempre te deja ver trabajos como estos.

¿Es ese el camino? ¿La altísima calidad y emotividad de un “Balls”? ¿Los cientos de anuncios que por mérito propio ya son piezas queridas y recordadas en nuestra memoria colectiva? ¿Las inolvidables experiencias online generadas en torno a sites como Absolut.com (por citar un ejemplo de mi agencia :-) ? No lo sé. Llegados a este punto, se impone un nuevo Axioma, con Corolario incluido.

Axioma de la duda crónica
Pase lo que pase y se diga lo que se diga, es frecuente desconocer con exactitud ni qué pasará, ni si lo que ha pasado recientemente es probable que siga pasando o no.
Corolario: En general, en el mundo de la publicidad, al hacer previsiones de futuro, lo más probable es que ya se verá.

La duda crónica crece en mí, y para hacerle frente me lanzo a la finalización de mi teoría intuyendo que en ella encontraré la luz que me lleve al final del túnel articulista en el cual me he metido. Escribo apresuradamente en el blog https://publicidadsincera.wordpress.com (que creo sobre la marcha, consciente de que tamaña teoría ha de ser compartida con el mundo entero) los “Idearios de futuro”. No sé muy bien qué significan. Hay una fuerza dentro de mí que me los va dictando en un extraño trance creativo-publicitario que cabe la posibilidad esté relacionado con algún tipo de sustancia alucinógena que me haya echado la camarera en el café.

Idearios de futuro

Ideario 1:
Desde ya, las marcas que se atrevan a ser transparentes y sinceras consigo mismas y con sus potenciales consumidores, serán las que vendan más y mejor.

Ideario 2:
No tiene demasiado sentido dedicar más esfuerzos en vender un producto que en convertirlo en un buen producto, mejorarlo y adaptarlo a las necesidades actuales o potenciales de sus consumidores.

Ideario 3:
En el futuro, el publicista y todo su potencial creativo estará involucrado de manera mucho más profunda y decisiva en la creación y mejora de los productos, y no sólo en la venta de los mismos.

Ideario 4:
Hasta ahora se ha asumido que un buen producto es aquél que resulta útil, atractivo y/o necesario para un target determinado. La nueva publicidad añadirá a esta lista de valores la “relevancia social” de dicho producto, así como las repercusiones medioambientales a corto y largo plazo que pueda generar su venta.

Ideario-reflexión final:
La publicidad que más nos gusta suele ser:
– La que no parece publicidad
– La que lo parece, pero no intenta disimularlo

Calmado ya el subidón prosista, doy por finalizado el artículo, borro el SMS de Bankinter, y me siento preparado para ir tirando hacia la agencia.

Al más puro estilo del archi-estereotipado creativo moderno, tomo mi bicicleta plegable (incómoda de pelotas) y atravieso la diagonal en un día soleado de primeros de Marzo. A medida que voy pedaleando, repaso algunos de los axiomas de la nueva teoría que acabo de engendrar mientras voy pensando cositas sueltas e inconexas:
“El Axioma indiscutible número 3, ¿habrá quedado lo suficientemente claro?”
“¿Será posible encontrar zapatillas como las que llevo pero que no resbalen tanto con los pedales?”
“Oye, pero, de todas formas: ¿yo no debería estar haciendo cine?”

/PUBLICADO EN “EL PERIÓDICO DE LA PUBLICIDAD”, 2007

Posted in: General, Prensa, Smart