El mundo antes de Apple, Mozart y el Photoshop CS3

Posted on septiembre 18, 2008

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elmundoantesdeapple

Varios creativos andábamos mirando un fantástico video de Aaron Sjogren en vimeo (http://www.vimeo.com/692953). En él se podían ver unas instalaciones digitales francamente impresionantes. La experiencia sensorial, aunque no fuera presencial, resultaba espectacular incluso a través de la limitadísima ventana de un ordenador. Pensé en la suerte que tenemos por poder disfrutar de este tipo de cosas, y caí en la cuenta de que es la primera vez a lo largo de toda la historia de la humanidad en que se pueden crear expresiones artísticas similares. Menudo privilegio.

Dándole algunas vueltas más, topé irremisiblemente con reflexiones más profundas, interrogándome sobre escenarios pretéritos en los cuales no existía Photoshop, ni Final Cut, ni cámaras de video, ni fotografías, ni mouses, ni “ná de ná”. Ya sé, ya sé: entonces, los seres humanos buscaban formas alternativas para expresar sus sentimientos. Pero incluso así, habituados como estamos a las casi infinitas posibilidades actuales de expresión artística, resulta algo frustrante visualizarse en pleno siglo 17 y no poder disfrutar de un Kandinsky o de la séptima de Beethoven o de una buena sesión de motion graphics. Es curioso y divertido, imaginarse el mundo sin Mozart, o sin Einstein, o sin Apple, no porque la realidad los haya suplido con otras opciones similares, simplemente porque aún no han tenido tiempo para existir.

Al pensarlo, de súbito, todo parece viejo, empobrecido, como desamparado de lo que aún está por llegar. Curiosamente, esta sensación sólo puede obtenerse al proyectarse hacia atrás en el tiempo y tener una perspectiva clara y concisa de lo que vendrá. Pensemos en la dramática y triste muerte de todos los hombres y mujeres que fallecieron minutos antes de que se llegara a la luna por primera vez. Por un saco de segundos se perdieron una buena… Pero ellos no lo sabían, de lo cual podemos concluir que no perecieron ni mejor ni peor que cualquier otro mortal.

Siguiendo con las divagaciones, cabe preguntarse por todo aquello que vendrá, y por lo ridículo que resultará entonces lo que ahora nos parece puntero, modernísimo y cool. Lamento ser yo quién lo desvele, pero las zapatillas super fashion que hoy lucimos por el Born -con mirada altiva y gesto de autocomplacencia- pronto resultarán horteras, viejas y sosas. Lo mismo les ocurrirá a nuestros diseños, a nuestros MacBooks Pro, a nuestra tecnología de última generación e incluso al iPhone -sí, he dicho iPhone, ¡Qué fuerte, ¿no?!

El purista dirá que una cosa es el medio, y otra el fondo. Y que simplemente asistimos a un refinamiento extremo de los medios, que no de los fondos. Pero cuando las técnicas dan lugar a maravillas visuales como la que ha motivado este post, uno duda sobre si el refinamiento no condiciona también el grado de exactitud con que se transmite el fondo, aumentándolo, profundizando más y mejor en él. Un optimista podría añadir que, en la medida en que las herramientas mejoran, nos vamos acercando más y más a la naturaleza última del sentimiento del cual nace cualquier expresión artística.

En cualquier caso, no hay razón para perder el sueño, dado que sólo podemos proyectarnos hacia atrás, no hacia adelante. Así pues, a la luz de todo lo que ya pasó, hoy, ahora, somos lo último de lo último, lo más rompedor y novedoso, la modernidad extrema. Ya vendrán siglos que nos dejen anticuados y obsoletos. Para entonces, aquí queda este post gritándole al hombre del futuro que sí, que ellos serán muy futuristas y todo lo que quieran, pero que nosotros, en nuestra época, hicimos cosas memorables con el Photoshop CS3 (incluso he oído por la agencia que algún diseñador aplicado va que chuta con versión previas… pero eso, como poco, merece ser comentado en otro post).

Posted in: General, Smart