Maletas

Posted on junio 13, 2009

3


maletas

A veces tengo la sensación de que llevo la vida entera haciendo y deshaciendo maletas. No es que sea un trotamundos incansable, porque ciertamente me canso. Pero digamos que me he movido lo suficiente como para saber que moverse nunca me deja indiferente, como para saber que cada cambio tiene sus ritmos, sus rituales y sus tiempos.

Y hoy toca ritual de despedida. Con la casa repleta de cajas y las cajas repletas de cosas y las cosas repletas de vida. Con estantes vacíos, tan preciosos, que casi da lástima volverlos a llenar cuando se vuelvan a abrir las cajas y las cosas quieran regresar a su sitio. Con una copa de vino blanco traído de Ginebra, un paquete de lucky, los ventanales abiertos y la última noche de verano en Santaló con Madrazo.

La mesa cada vez más vacía hace presagiar un buen final, un agradable adiós y un esperanzador comienzo. Porque lo más bonito de hacer las maletas es que, si uno las hace bien, las llena únicamente de cosas que vale la pena llevarse.

Posted in: General